domingo, 29 de mayo de 2011

Más orejones y menos bocones

Nos sale muy fácil opinar y juzgar acerca de otros. Antes de terminar de escuchar algo ya estamos expulsando palabras de nuestra boca como si el mundo estuviera esperando oírnos.

Ante una situación particular inmediatamente se nos escapa un -"Acá lo que habría que hacer es..." o un -"Este hace eso porque ..." y rara vez nos paramos a observar o a escuchar. A observar lo que no se puede ver a primera vista. A escuchar lo que se está diciendo o también a escuchar los silencios.

Boconear todo el tiempo y tener las orejas de adorno no sería un vicio del todo, serviría para darse cuenta que no es sano ser así todo el tiempo. Darnos cuenta sería el primer paso para reflexionar mejor. No estamos hablando de no ser críticos, al revés, escuchar más y boconear menos nos dará más herramientas para la reflexión y para arribar a los más afinados pensamientos críticos.

Para que nos crezcan las orejas y nuestras bocas comiencen a dejar de ser boconas hay que practicar, hay que ejercitar estos músculos reflexivos. Es un desafío personal que puede derivar en la potenciación de lo colectivo.

S.O.S. adultos

Tomándonos un atrevimiento, haremos un paralelo: muchas veces los "adultos" sabemos qué es lo que tienen que hacer los "chicos" para encontrar su camino y no caer en... (bla bla bla). Si un grupo de jóvenes anda "en cualquiera", sin estudiar o sin trabajar, concluimos en que están perdidos y hay que salvarlos de su inminente autodestrucción. Nos ponemos a pensar cómo hacer que vuelvan a estudiar o cómo sería conseguirles trabajo.

Resulta que hay mucha gente que no está "en cualquiera" y estudia y/o trabaja. Esa gente también tiene problemas. En los establecimientos educativos o laborales también hay nuevos desafíos: ¿qué calidad educativa hay disponible? ¿en dónde se estudia? ¿cómo se estudia? ¿qué trabajos hay disponibles? ¿en qué condiciones se trabaja?

Con el concepto de "adultos que salvan chicos": a un pibe que se falopea y sale a afanar ¿Se lo "salva" consiguiendo que cambie su hábito por un trabajo con jornadas interminables y mal pagado?

Pasar a la acción

Desde nuestra Asociación "Vecinos de Villa Corina por un futuro mejor" muchas veces hemos caído en estas soberbias sabidurías. Con ganas de reconfigurar el trabajo cultural que realizamos, hemos comenzado una nueva actividad, un espacio los sábados por la mañana que servirá para escuchar a los chicos y la Asociación simplemente será una herramienta a disposición de las diferentes ideas que vayan surgiendo.

En la primera juntada participaron 8 chicos y surgieron tres -perdón por la humildad- geniales ideas en las que ya estamos trabajando para concretarlas y sospechamos que a ningún adulto se nos habrían ocurrido.

__