jueves, 22 de septiembre de 2011

Los muertos vivos de "Corina Mutante"

(Reenvío lavaca.org) Este viernes 23 de septiembre, desde las 19, los protagonistas y realizadores de Corina Mutante - un corto de terror que narra con ficción y humor lo que los vecinos viven cotidianamente a la vera del arroyo Sarandí- presentarán en Mu, Punto de Encuentro una muestra fotográfica del backstage y darán una charla acerca de cómo se hizo el cortometraje. Los actores son los propios chicos del barrio y otros vecinos que llevan adelante protestas ambientalistas en el sur del conurbano bonaerense; el corto narra la historia de chicos-zombies del barrio a quienes se les ocurre una idea para interpelar al intendente y a los propios adultos sobre la contaminación del arroyo. Sangre y risas es la combinación propia de la productora de cine Cosa Mostra, que ganó los dos últimos festivales Rojo Sangre por voto del público, para el cual se reserva el estreno de la filmación. Pero, ojo, este viernes en Mu habrá sorpresa…



Corina mutante - El cronograma:

19 horas: muestra fotográfica sobre el backstage de Corina Mutante y diferentes stencils con consignas de lucha ambientalista. La muestra se mantendrá hasta el final de la jornada.

20 horas: breve exposición de cinco de los protagonistas o “pequeño encuentro de luchas urbano-industriales”. Estarán presentes el Foro del Río de La Plata, los asambleístas del Río de Bernal, quienes se oponen a un proyecto de Techint en la ribera de Quilmes, la organización que reclama contra la planta del CEAMSE en Wilde y la de Sarandí contra la contaminación del arroyo del lugar.

21 horas: Cómo se hizo Corina Mutante: charla a cargo de los realizadores y los chicos que participaron en la filmación.

Los muertos vivos

(Nota publicada en Mu sobre esta experiencia cinematográfica y de denuncia).

En Sarandí, Avellaneda, hay muertos vivos, líquidos radioactivos y olores pestilentes. El Río de la Plata tiene un arroyo hijo que nace en Claypole y llega hasta Avellaneda contaminando todo a su paso. El arroyo Sarandí atraviesa casas y calles llevando los residuos que casi veinte empresas arrojan sin cuidado ni control. Los niños sufren distintas enfermedades respiratorias y en la piel. Los adultos también. Esto y más han reclamado los vecinos que desde 2009 buscan dar vuelta la historia, sin resultados. Todo es una gran película de terror. Y asimismo lo han encarnado, junto a la productora de cine independiente Cosa Mostra, en un cortometraje donde la ficción no logra superar esa realidad, pero sí vomitarla: con ustedes, Corina mutante.

En marzo de 2010, la Asociación Civil Vecinos de Villa Corina por un futuro mejor ya había llamado a otro original reclamo. Fue entonces que los vecinos eligieron a Miss Contaminación, pescaron residuos del Sarandí y pusieron música y letras a sus reclamos junto a bandas de la zona. El Arroyofest fue un éxito, aunque simbólico. Ahora los vecinos fueron por más. La idea del cortometraje nació de la amistad con los Cosa Mostra, una productora de cine de terror y especialistas del género. Aunque de terror, mejor hablar con los vecinos…

Los protagonistas son los niños. La historia imagina que son los únicos capaces de llevar adelante el reclamo, ante la indiferencia de los zombies adultos. ”El corto va a marcar un antes y un después en la lucha social de este barrio, porque interpela a aquellos que no hacen nada para cambiar todo esto”, asegura Néstor Saracho, integrante de la Asociación Civil. En la escena final, serán más de veinte los chicos que rondan los 10 años pero tienen bien claro qué está pasando y de qué están actuando. Se divierten en las escenas que incluyen bombitas de agua podrida - que arrojaron sin piedad a este cronista-actor- y excitan cuando Cristián les grita “¡acción!”. Pero Tadeo, 10 años, se pone serio cuando se menciona al Sarandí: a sus ocho años sufrió serias deformaciones en las orejas, nuca y rodillas que alarmaron a padres y médicos. “¿Vive cerca del Sarandí?”, preguntaron los especialistas. “A 50 metros”, respondió su padre Andrés, vecino y potencial actor de Hollywood: ahora las cámaras lo filman tirado, escupiendo sangre (o agua con colorante) y manchándose la camisa que lo viste de empresario amigo del intendente. Tadeo ríe a carcajadas.

Así como esta escena, el guión fue escrito en conjunto por los vecinos y otros amigos que se sumaron a la propuesta. Así llegó, por ejemplo, Leopoldo, vecino de Quilmes y conocido por los sarandienses en otra lucha de la zona sur: la que denuncia la fraudulenta apropiación de la costa de Avellaneda-Quilmes por parte de Techint, y va en contra de un proyecto inmobiliario que atenta contra una reserva natural. Leopoldo encarna el personaje del jefe comunal Forroresi - cambiose la “o” por una “e”, en honor al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y a todo político que promueve iniciativas empresariales en desmedro de la salud- que niega acusaciones y termina linchado por los propios niños zombies.

Sandro y Andrea, y sus tres hijos, demuestran que la metáfora de los zombies lejos está de ser ficticia. Ahora están maquillados y también se asimilan físicamente. Pero se levantan cada día entre el arroyo y una fábrica de plásticos que arroja sus residuos a las puertas de su rancho, literalmente. Viven en el barrio Villa Luján hace un año, donde el arroyo está a cielo abierto, y fueron más de veinte veces a tocar la puerta de la Intendencia. Jorge Ferraresi les dijo dos cosas: “Ustedes están ahí porque quieren” y “Si siguen hinchando no van a vivir al lado del arroyo, van a ir adentro”. Sandro muestra las piernas de uno de sus hijos, con sarpullidos por corretear en la puerta de la casa, que es la ribera del arroyo. “A veces me despierto por el olor”, dice todavía maquillado, ya terminada la filmación y devuelta en su hogar. Cuando las cámaras no los muestran, también viven muriéndose.

La escenografía es la realidad misma. Las primeras escenas del corto se rodaron en la propia casa de Sandro. Las finales, en cambio, se trasladaron a una plaza recientemente inaugurada por la gestión Ferraresi. El pasto es verde y prolijo, hay juegos, una cancha de fútbol. Lo que no saben los niños que allí juegan es que estudiantes de la Licenciatura de Biotecnología de la Universidad de Quilmes comprobaron que los suelos están cargados de metales pesados, potencialmente tóxicos. La plaza, efectivamente, está edificada sobre el lecho del arroyo Sarandí. Una de las paredes reza: “La ciudad es de todos… Cuidémosla”.

Todo esto lo usaron los vecinos para hilvanar la historia de la lucha por el saneamiento del Sarandí. Lo único que se ha intentado hasta la fecha es un entubamiento a medias, que no corta las conexiones clandestinas de las descargas fabriles. Tampoco hay control de esas emanaciones ni de las fábricas a la vera del arroyo. Por expreso pedido de los vecinos, la Secretaría de Producción, Política ambiental y Empleo, registró en la ribera veinte fábricas que manipulan desde metales y productos químicos, hasta alimentos y curtiembres. El informe data del 12 de mayo de 2010, y sobre el final dice: “Asimismo, no hay registro de las firmas XXX. Y que los organismos públicos tales como AySA, el ADA y el OPDS de la Provincia de Buenos Aires que controlan el vertido de los efluentes líquidos de las empresas, no informan de sus actuaciones (inspecciones, toma de muestras, sanaciones, etc.) a la Municipalidad”. También la basura domiciliaria alimenta la suciedad. A la altura de Almirante Brown, donde el arroyo se llama Las Perdices, la experiencia de un entubado mal hecho enseña que sólo es un parche estético. Dice Saracho: “En las condiciones actuales de degradación ambiental y social, creemos que el entubamiento no ayuda a la bioremediación del arroyo. Antes hay problemas de vivienda, de descargas ilegales de residuos industriales…”. Mientras tanto, los vecinos continúan recolectando diagnósticos de hinchazón de piel, casos de polineuritis, cromo y mercurio en sangre y otras enfermedades respiratorias que causa la contaminación del arroyo. Estas y otras serán las pruebas que desde la Asociación Civil Vecinos de Villa Corina quieren presentar a mediados de año en los Tribunales Federales de Quilmes, reclamando el cese de la contaminación y la instalación de plantas de tratamiento de residuos.

Los Cosa Mostra harán de esta historia un recorrido por la delgada línea entre el terror y el humor. Sus producciones cuelan la risa entre escenas descabelladas de zombies y sangre. Su aporte completa la idea de ponerle imaginación a una protesta que agotó recursos, y ahora interpela la indiferencia en el barrio. En palabras de Saracho: “Para entrarle a la gente hay que salirse un poco de las recetas convencionales al organizar una protesta. Por eso el Arroyofest. Por eso el cortometraje”. Mientras se cocina la edición de las tomas filmadas, auguran una presentación en Mu.Punto de Encuentro a mitad de año, tras presentarlo en el festival de cine Rojo Sangre que se celebra todos los años y en los que Cosa Mostra viene de ganar los últimos dos por voto del público. La presentación oficial será en la Plaza Ismael Moreno de Sarandí, fecha a convenir, donde se filmó parte del cortometraje. También irá girando por escuelas y organizaciones barriales, acaso para que los zombies despierten.

Fuente: http://lavaca.org/notas/los-muertos-vivos-de-corina-mutante/

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