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martes, 12 de junio de 2012

Demasiada poca presión (de agua)


Complejo Habitacional Villa Corina. Conurbano bonaerense. Año 2012. En los edificios de tres pisos hay poca presión de agua. Algunos vecinos instalan su propio tanque de agua.


 














domingo, 8 de enero de 2012

La nueva sociedad no puede aniquilar a la vieja sociedad porque ella es la vieja sociedad transformada

"Sólo la lectura de la historia nos permitiría comprender que la cultura humana es un proceso y no la suma de hechos inconexos, que la sociedad que anhelamos sólo podrá nacer a partir de la sociedad actual, que los hombres nuevos sólo podrán emerger de la piel de los hombres viejos que sepan transformarse. La historia sirve para comprender que la nueva sociedad -la sociedad por venir- no puede aniquilar a la vieja sociedad por defectuosa que sea, porque ella es la vieja sociedad transformada."

"El saber no nace, se hace. Se construye desde adentro en movimientos sucesivos de creciente variedad que proceden de los imple a lo complejo. El conocimiento que libera jamás viene hecho, deberá ser elaborado por el sujeto que mediante esa elaboración construye su libertad."

http://www.decimu.com.ar/deci-mu-los-ultralibros-vivitos-y-coleando/

viernes, 23 de septiembre de 2011

La vecina que se quebró la columna y la pierna al desplomarse un ascensor del Complejo Villa Corina deberá someterse a una delicada operación

Jennifer Romero, de 18 años, es la vecina que se quebró la columna y una pierna al desplomarse uno de los ascensores de la Torre 19 del Complejo Habitacional Villa Corina. Jennifer continúa internada con uno de sus pulmones lastimado, en el Hospital Presidente Perón de Sarandí y deberá someterse a una delicada intervención quirúrgica.



Para ser operada deberá usar un corset termoplástico cuyo costo es de novecientos cincuenta pesos y esperar que el Hospital Perón realice los trámites burocráticos necesarios para contar con los aparatos quirúrgicos necesarios en la delicada operación de columna a la que deberá someterse.

La tragedia ocurrió el lunes 19 de septiembre pasado. Jennifer tuvo que esperar una hora a que llegara la ambulancia para poder trasladarla.

La problemática del Complejo Habitacional Villa Corina

A continuación compartimos una hipótesis elaborada desde la Asociación Vecinos de Villa Corina por un futuro mejor, acerca de la situación del Complejo Habitacional, proponiendo la planificación colectiva de la esperanza como medio para vencer a la indiferencia y al miedo, a través de:

Grupos de reflexión barrial

Sin partidismos y en contra de nadie. A favor de nosotros, los habitantes de Villa Corina. Para que dejemos a un costado viejas rencillas vecinales. Para preguntarnos: ¿Quién o quiénes se benefician con nuestras pequeñas divisiones? ¿Qué tipo de organización queda intacta y nunca comienza a ser cuestionada?



La primera invitación de estos grupos es a reflexionar y a pensar, junto a otros vecinos, las dificultades, inconvenientes y conflictos en común que nos acontecen día a día. Generar un espacio así, de reflexión, implica un desafío y un pequeño gran objetivo en sí mismo.

La segunda invitación es a planificar la esperanza, para pasar de la queja que auto-victimiza a la certeza de que es posible cambiar las realidades que nos someten. Que no todo está dicho y hecho. Que se pueden pensar alternativas. Que tenemos derecho a no resignarnos.

Los palos del miedo y de la indiferencia en las ruedas de nuestros deseos

Para poner en movimiento los grupos de reflexión que planifiquen la esperanza hay que sacar a dos de los más grandes palos de las ruedas de estos tiempos: la cómoda indiferencia y el miedo congelante. Para superar este desafío, no hay una receta fija. Podemos tener una leve sospecha de que la clave está en reconstruir las relaciones entre los vecinos, por una parte analizando las peleas “heredadas” y dejándolas a un lado. Por otra parte, hablando de nuestros problemas e ir perdiéndoles el respeto junto con otros vecinos sabiendo que la experiencia del otro puede enriquecernos. Que hablando y sacando afuera los miedos y las humillaciones, podremos comenzar a ver una luz de esperanza. Indirectamente tal vez nos dediquemos a la tarea de soñar, de proyectar un presente y un futuro diferente para nuestra comunidad de Villa Corina.

Hasta ahora muy lindo el chamuyo, ahora una propuesta

Una propuesta de acción, si es que queremos y no somos indiferentes, es recuperar, normalizar y reconfigurar la situación de la Administración Central del Complejo Habitacional de Villa Corina. Esto significa organizarse en base a la elección de un nuevo Administrador y tres Consejeros para que controlen la gestión del Administrador. No deseando que esta normalización, sea vista como un objetivo final, sino como un medio, una herramienta para -de a poquito- comenzar a tejer una forma de organización barrial, más solidaria, más justa y más participativa.



Nuestra historia personal y colectiva nos ha mostrado que la representatividad es un arma de doble filo, ya que mientras quien nos representa tenga buenas intenciones y somos todos amigos, todo sale bien. Luego, si el que nos representa desvía el camino, nos embromamos hasta la próxima elección, donde los representados volvemos a tener la ilusión de que al elegir representante, volvemos a tener el poder. De todas maneras, cuando el representante hace bien las cosas, indirectamente los representados, comenzamos a sentir que no hace falta participar.

La humilde propuesta, entonces, es cambiar un sistema de representación, por otro sistema: un sistema de participación. Es decir, estimular la participación vecinal en base a la organización colectiva para la recuperación de una herramienta representativa y viceversa.

Lo que siguen son datos, que no intentan iluminar, simplemente ir ordenando algunas líneas de acción.

El complejo está compuesto por 1690 departamentos.

La administración del consorcio es llevada a cabo por un Administrador que debe ser elegido por los habitantes de los 1690 departamentos. El mandato del Administrador elegido por los vecinos, dura 3 años. Puede ser reelegido indefinidamente. Hoy nos encontramos con una situación de irregularidad en nuestra Administración Central, ya que la última vez que se eligió Administrador, fue hace mucho más de tres años.

Supuestamente la Administración Central está intervenida a través del Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Lomas de Zamora.

Qué herramientas nos pueden ayudar en esta problemática barrial.

Una propuesta de acción, si es que queremos y no somos indiferentes, es elegir un nuevo Administrador y a tres Consejeros, que son quienes controlarán la gestión del Administrador.

¿Cómo lo hacemos?

Tenemos que ir preparando el camino para convocar una ASAMBLEA PLENARIA EXTRAORDINARIA. Dicha Asamblea puede ser convocada con el pedido del 35% de los propietarios. O sea que estas mateadas, nos tienen que servir para juntar (como mínimo) la voluntad de 591 vecinos propietarios. Si, si. 591. Hay que tener en cuenta que un vecino representa a un departamento.

Luego el día de la ASAMBLEA PLENARIA EXTRAORDINARIA, tenemos que contar con la presencia de por los menos la mitad más uno de 1690 propietarios, es decir: 845 + 1 = 846 vecinos.

Y con el voto de por lo menos dos tercios de esos 846 vecinos, se removería al Administrador y se elegiría nuevo Administrador y tres Consejeros. Los dos tercios de la mitad más uno serían 564 vecinos.

Ahora que sabemos esta información, sabemos que tenemos el poder para cambiar la situación. Es posible si nos juntamos y nos organizamos, no estamos haciendo nada malo, como ya se dijo, sin partidismos y en contra de nadie, para planificar la esperanza y vencer a la ignorancia y al miedo, juntos.

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lunes, 19 de septiembre de 2011

Cayó ascensor del Complejo Habitacional Villa Corina con una vecina dentro

Hoy por la mañana, uno de los ascensores de la Torre 19 del Complejo Habitacional Villa Corina cayó al vacío con una vecina dentro, quien fue trasladada al Hospital Finochietto con la pierna quebrada.



Según informaron sus familiares, la vecina tomó el ascensor en el quinto piso y al notar que la velocidad del ascensor era preocupante, pegó un grito para alertar de la situación. Su suegra salió al palier y luego de intercambiar unas palabras el ascensor se desplomó hasta la planta baja.



El novio de la vecina junto a otros vecinos trataron de abrir la puerta pero tuvieron que esperar a los bomberos y a la policía para poder lograrlo. La ambulancia tardó una hora en llegar.

Hoy existen varias torres en el Complejo Habitacional de Villa Corina con sus ascensores en un estado deplorable de mantenimiento, como fue el caso de los ascensores de la Torre 19.

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lunes, 16 de agosto de 2010

Carta a mis vecinos de la torre 80 del Complejo Habitacional Villa Corina

Tratémonos bien entre los vecinos, que ese puede ser el principio de la solución de los problemas de las torres

Me llamo Néstor y vivo en la torre 80, en el 1° "A", soy el hijo mayor de Elba y José. José es el delegado de la torre, muchos lo llaman simplemente "Saracho".

Les quería comentar algo que me generó muchos sentimientos encontrados, los cuales mezclados con mi forma de ser, me dejaron un sabor de amarga impotencia. lo comparto, porque tal vez en mayor o menor medida esto ya les pasó.

Había una vez...

Un vecino vino a pedir la llave de la terraza, como mi viejo no estaba lo atendí yo y le di la llave. El vecino tenía que hacer un arreglo en su departamento, para eso necesitaba la llave de la terraza, para cortar el agua de todos los departamentos "C" y "D".

El vecino preguntó: -"¿hay que avisar del corte, no?", a lo que yo contesté que sí, pero que él tenía que avisar porque yo estaba ocupado. Y se fue con la llave.

Pasaron 15 minutos y golpeó la puerta otro vecino, quien casi gritando, preguntó: -"¿no sabés si cortaron el agua?", le contesté que sí, y replicó: -"¡¿por qué no avisan?!, ¿no ven que casi me explota el calefón?", yo me puse nervioso y también, casi gritando, le quise explicar: -"vino un vecino a pedir la llave y se la dí, se tendría que haber avisado antes pero ¡¿por qué te la agarrás conmigo?!". No hubo insultos pero quedó la sensación de un gran enojo.

Luego de que se fue el vecino, me senté y lo que primero me salió pensar fue: -"Le voy a pedir a mi viejo que renuncie". Que otro se coma estos garrones.

Todavía nervioso, fui a la casa del primer vecino (el que vino a pedir la llave) y le dije que le iba a pedir a mi viejo que renuncie, que es más fácil quedarse en casa como hacen otros vecinos que no bajan a las asambleas, que él tendría que haber avisado con tiempo, que el segundo vecino (el que se quejó del corte de agua) tenía razón pero que no debería haberme gritado en frente de mi hijo.

Obviamente cuando pasa algo así te empezás a acordar de otras cosas, de la música sonando muy fuerte por la madrugada, de cuando no andan los ascensores, de cuando se corta la luz, de las mascotas que hacen sus necesidades en la escalera o en el palier,de que hay vecinos que no pagan las expensas, de las paredes que están a punto de caerse carcomidas por la humedad, de las goteras en el techo de la cocina, de cuando se inunda el balcón porque las cañerías se tapan con comida de aves, de cuando le rebalsa la cloaca a los vecinos de la planta baja, de la poca presión en el agua.

También uno empieza a buscar culpables, que siempre resultan ser otros y obviamente, el que tiene la razón es uno. Que los demás hacen todo mal y uno hace todo bien.

Paremos la pelota

Luego tomé una sana decisión. Parar de pensar así y buscar otra lógica de pensamiento. Me preguntaba si yo no estuve un poco mal también y... puede ser, tal vez yo también grité un poco. Y me puse a escribir estas líneas.

Revisé mi accionar ante el vecino que vino a pedir la llave de la terraza: estuve bien al darle la llave, no soy quién para negársela, pero estuve mal en trasladarle la recriminación del segundo vecino que se vino a quejar.

Revisé mi accionar ante el vecino que se vino a quejar de que le cortaron el agua: le tendría que haber explicado de mejor manera que él tenía la razón.

Reconozco que a mí también me encanta escuchar música y que si no fuera alérgico al pelo de perro también tendría una mascota y me gustaría que viviera conmigo. Que si tendría que arreglar un caño, me gustaría que la reparación se haga inmediatamente después que se rompió. A las asambleas van un representante por departamento, siempre fueron mi viejo o mi vieja, yo nunca fui: ¿me puedo indignar con los que nunca van a las asambleas?

Pasado el enojo, he decidido pensar que es posible encontrar un comienzo de solución de estas problemáticas. que el principio está en plantearlas, porque si nunca decimos: -"yo tengo este problema", nunca va a llegar la solución.

Al tratarse de un barrio como villa corina, el esfuerzo es doble, porque no hay guita. No es lo mismo un consorcio de Recoleta, que una de las torres del complejo habitacional. Parece mentira pero esto hay que decirlo: Villa Corina no es Recoleta. porque hay vecinos que creen que hay que deslojar a los quienes no pagan las expensas, que si el vecino no arregla sus cañerías hay que hacerle juicio, que el barrio es una mierda. Pero lo que hay que desalojar de nuestras cabezas es esta lógica de pensamiento.

Hasta ahora muy lindo el chamuyo, ¿pero qué quiere este chabón?

Con respecto a la convivencia en cada torre, si seguimos así nos vamos a pelear entre todos y no se puede esperar nada bueno de eso. Se pueden consensuar "acuerdos de convivencia", los que deben ser charlados y debatidos entre los vecinos en las asambleas de cada torre, pero hay que ver un aspecto importante aquí: ¿por qué no participan algunos vecinos de las asambleas? Esto puede ser analizado en otro momento porque se trata de uno de los temas de siempre: ¿por qué la gente no participa?, a mí me gusta preguntar: ¿A quién le conviene que la gente no participe y este peleada?

Imaginen... repito: imaginen... vuelvo a repetir: imaginen. Si no tenemos plata: ¿Cómo hacemos los vecinos para que los dos ascensores de cada torre funcionen bien? ¿Qué propuesta se nos ocurre para el problema de las paredes que son comidas por la humedad? ¿Y cuando se quema un motor? ¿Y la comisión administradora del complejo habitacional?

Reflexionemos sin buscar culpables, a mí se me ocurren tres propuestas, pero como a mí no me gusta que me bajen línea, creo que no corresponde decirle a otros qué tienen que hacer. Hay que reflexionar, pensar, charlar y debatir, entre muchos. La salida individual ya la estamos haciendo, quedandonos en nuestra casa mientras todo pasa.

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sábado, 15 de mayo de 2010

Grupos de reflexión barrial: Para planificar la esperanza y vencer a la indiferencia y al miedo, juntos

Grupos de reflexión barrial
Para planificar la esperanza y vencer a la indiferencia y al miedo, juntos.

Sin partidismos y en contra de nadie. A favor de nosotros, los habitantes de Villa Corina. Para que dejemos a un costado viejas rencillas vecinales. Para preguntarnos: ¿Quién o quiénes se benefician con nuestras pequeñas divisiones? ¿Qué tipo de organización queda intacta y nunca comienza a ser cuestionada?



La primera invitación de estos grupos es a reflexionar y a pensar, junto a otros vecinos, las dificultades, inconvenientes y conflictos en común que nos acontecen día a día. Generar un espacio así, de reflexión, implica un desafío y un pequeño gran objetivo en sí mismo.

La segunda invitación es a planificar la esperanza, para pasar de la queja que auto-victimiza a la certeza de que es posible cambiar las realidades que nos someten. Que no todo está dicho y hecho. Que se pueden pensar alternativas. Que tenemos derecho a no resignarnos.

Los palos del miedo y de la indiferencia en las ruedas de nuestros deseos

Para poner en movimiento los grupos de reflexión que planifiquen la esperanza hay que sacar a dos de los más grandes palos de las ruedas de estos tiempos: la cómoda indiferencia y el miedo congelante. Para superar este desafío, no hay una receta fija. Podemos tener una leve sospecha de que la clave está en reconstruir las relaciones entre los vecinos, por una parte analizando las peleas “heredadas” y dejándolas a un lado. Por otra parte, hablando de nuestros problemas e ir perdiéndoles el respeto junto con otros vecinos sabiendo que la experiencia del otro puede enriquecernos. Que hablando y sacando afuera los miedos y las humillaciones, podremos comenzar a ver una luz de esperanza. Indirectamente tal vez nos dediquemos a la tarea de soñar, de proyectar un presente y un futuro diferente para nuestra comunidad de Villa Corina.

Hasta ahora muy lindo el chamuyo, ahora una propuesta

Una propuesta de acción, si es que queremos y no somos indiferentes, es recuperar, normalizar y reconfigurar la situación de la Administración Central del Complejo Habitacional de Villa Corina. Esto significa organizarse en base a la elección de un nuevo Administrador y tres Consejeros para que controlen la gestión del Administrador. No deseando que esta normalización, sea vista como un objetivo final, sino como un medio, una herramienta para -de a poquito- comenzar a tejer una forma de organización barrial, más solidaria, más justa y más participativa.



Nuestra historia personal y colectiva nos ha mostrado que la representatividad es un arma de doble filo, ya que mientras quien nos representa tenga buenas intenciones y somos todos amigos, todo sale bien. Luego, si el que nos representa desvía el camino, nos embromamos hasta la próxima elección, donde los representados volvemos a tener la ilusión de que al elegir representante, volvemos a tener el poder. De todas maneras, cuando el representante hace bien las cosas, indirectamente los representados, comenzamos a sentir que no hace falta participar.

La humilde propuesta, entonces, es cambiar un sistema de representación, por otro sistema: un sistema de participación. Es decir, estimular la participación vecinal en base a la organización colectiva para la recuperación de una herramienta representativa y viceversa.

Lo que siguen son datos, que no intentan iluminar, simplemente ir ordenando algunas líneas de acción.

El complejo está compuesto por 1690 departamentos.

La administración del consorcio es llevada a cabo por un Administrador que debe ser elegido por los habitantes de los 1690 departamentos. El mandato del Administrador elegido por los vecinos, dura 3 años. Puede ser reelegido indefinidamente. Hoy nos encontramos con una situación de irregularidad en nuestra Administración Central, ya que la última vez que se eligió Administrador, fue hace mucho más de tres años.

Supuestamente la Administración Central está intervenida a través del Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Lomas de Zamora.

Qué herramientas nos pueden ayudar en esta problemática barrial.

Una propuesta de acción, si es que queremos y no somos indiferentes, es elegir un nuevo Administrador y a tres Consejeros, que son quienes controlarán la gestión del Administrador.

¿Cómo lo hacemos?

Tenemos que ir preparando el camino para convocar una ASAMBLEA PLENARIA EXTRAORDINARIA. Dicha Asamblea puede ser convocada con el pedido del 35% de los propietarios. O sea que estas mateadas, nos tienen que servir para juntar (como mínimo) la voluntad de 591 vecinos propietarios. Si, si. 591. Hay que tener en cuenta que un vecino representa a un departamento.

Luego el día de la ASAMBLEA PLENARIA EXTRAORDINARIA, tenemos que contar con la presencia de por los menos la mitad más uno de 1690 propietarios, es decir: 845 + 1 = 846 vecinos.

Y con el voto de por lo menos dos tercios de esos 846 vecinos, se removería al Administrador y se elegiría nuevo Administrador y tres Consejeros. Los dos tercios de la mitad más uno serían 564 vecinos.

Ahora que sabemos esta información, sabemos que tenemos el poder para cambiar la situación. Es posible si nos juntamos y nos organizamos, no estamos haciendo nada malo, como ya se dijo, sin partidismos y en contra de nadie, para planificar la esperanza y vencer a la ignorancia y al miedo, juntos.

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